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¿Por qué tengo Orgasmos poco Intensos?

Por qué tengo Orgasmos poco Intensos

La sexualidad humana es compleja porque va mucho más allá del fin reproductivo. Entran en juego afectos, placer y el aumento de los niveles de ciertos neurotransmisores.

Hablando de placer, el orgasmo es el pico máximo del placer sexual y, pese a que no debería ser el fin en sí mismo de las relaciones sexuales, hay para quienes resulta lo más importante. También recibimos consultas de gente preocupada porque, de repente, sus orgasmos son menos intensos de lo habitual. ¿Cuáles son las causas por las que tengo menores orgasmos y cuándo me conviene consultar con un especialista?

Causas frecuentes por las que tus orgasmos pueden perder intensidad

Hemos dicho que la sexualidad humana es compleja, tanto como para que a veces uno no tenga ganas de tener sexo, no experimente un orgasmo o lo haga de manea atenuada sin que haya motivo alguno para ello.

Nuestro consejo es que, si la intensidad de tus orgasmos ha descendido de manera puntual, ni le prestes mayor atención. Somos así y no siempre sentimos de la misma manera ni el placer ni el dolor.

Pero si esos episodios breves de orgasmos que casi no se sienten se repiten o menudo o se prolongan en el tiempo, lo más probable es que sea por alguna de las siguientes causas:

Cansancio, estrés o problemas de pareja

El cansancio físico y la fatiga mental pueden arruinar el encuentro sexual más fabuloso o hacer que en lugar de fuegos artificiales haya solo unas pequeñas chispas. Si este es el motivo por el que tus orgasmos son menos intensos, prueba a descansar mejor por las noches y a tener alguna válvula de escape para tu mente y ya verás.

El estrés, al ser un problema mantenido en el tiempo, puede mermar la intensidad de tus orgasmos de una forma persistente, lo que a su vez puede causarte más estrés. Intenta romper ese círculo vicioso aplicando los mismos consejos del punto anterior y obsérvate.

En cuanto a los problemas de pareja, pueden eliminar el deseo y afectan a la atracción sexual secundaria. Esto se traduce en que si estás pasando por una etapa complicada con tu pareja, aunque no acuses nada en la mente, tal vez tu cuerpo responda con menor intensidad a los estímulos, proporcionándote menos placer (o no, no hay una pauta fija).

Consumo de algunos fármacos o drogas

A veces se necesitan fármacos cuyos efectos secundarios pueden interferir en la vida sexual del paciente de maneras diversas, por lo general para mal. Entre los más habituales se encuentran algunos antidepresivos y, en general todos los depresores del sistema nervioso central.

La buena noticia es que, si esto te sucede, basta con hablarlo con el especialista que te haya prescrito esa medicación para que la cambie por otra similar.

Eso sí, tampoco pretendas tener unos orgasmos apoteósicos si te encuentras tan sedado que apenas puedes abrir los ojos, por ejemplo, cuando te medicas para aliviar un dolor severo puntual.

Respecto a otras drogas y el alcohol, suelen ser contrarios a la libido y al placer a pesar de que algunos efectos como la desinhibición o la euforia te puedan hacer creer lo contrario.

El estado del suelo pélvico y la edad

El orgasmo se produce como consecuencia de unas contracciones en determinadas zonas muy enervadas de los aparatos sexuales masculino y femenino respectivamente.

Para que se produzca una contracción, debe haber al menos un músculo implicado y, hablando del aparato urogenital, el suelo pélvico es el músculo que más influye y con el que se conectan otros desencadenantes de las contracciones del orgasmo.

Puedes trabajar la musculatura de tu suelo pélvico si notas que tus orgasmos van decayendo en intensidad, sobre todo a partir de los 40 o 50 años, tanto si eres hombre como si eres mujer. Incluso siendo más joven, tras un parto, podrías agradecer los ejercicios que refuerzan el suelo pélvico.

Recuerda que las Pelvic Balls son muy eficaces de cara a fortalecer la musculatura del suelo pélvico.

Enfermedades neurológicas inflamatorias y autoinmunes

Este es el caso menos frecuente, aunque sea el que nos haga insistir en realizarte un buen chequeo médico si el problema de los orgasmos poco intensos aparece de repente y se mantiene en el tiempo, habiendo descartado las otras causas.

Eyaculación Precoz

Los hombres con eyaculación precoz habitualmente también tienen orgasmos menos intensos y por ende, si ese es el caso, debería trabajarse en solucionar la eyaculación precoz en un primer lugar para comprobar si eso lo soluciona, que suele ser el caso (a no ser que el problema de poca intensidad de los orgasmos venga por otros factores o por múltiples de ellos, que puede pasar).

¿Cuándo consultar con un especialista?

El hecho de tener orgasmos suaves descarta la anorgasmia como posible disfunción sexual, pero puede ser un problema si interfiere en tu calidad de vida o te preocupa. También puede ser, como hemos visto, el síntoma inicial de una enfermedad que convenga diagnosticar cuanto antes o un aviso de que necesitas relajarte.

Pese a que sentir orgasmos débiles no se considera en sí una disfunción sexual, pues no hay manera de cuantificar cómo los experimenta una persona respecto a otra y establecer unos valores promedio, si has notado cambios en ese aspecto y te preocupa, consulta con un especialista.

¿Con quién? Depende de si has identificado alguna de las causas anteriores, como los problemas psicológicos, o si partes de cero. En este último caso lo más probable es realizar unas analíticas generales primero, para dar paso a una o más sesiones con un sexólogo, con el fin de encontrar qué ha producido ese cambio en la manera en la que experimentas el placer del orgasmo.

Nosotros contamos con Montse Iserte, una sexóloga que forma nuestro equipo de profesionales sanitarios, así que ante cualquier duda no temas, que te responderemos encantados.

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